Carlos Javier Palomino asesinado por un indeseable
El pasado domingo, 11 de noviembre, Carlos Javier Palomino, de 16 años de edad, fue asesinado por un indeseable. Carlos era un chico con valores loables, y por eso un mal nacido, lo asesinó.
Al parecer Carlos, junto a otros chicos de valores loables, se disponían acudir al lugar donde los de la ultraderecha pretendían hacer un acto nauseabundo. Pero Carlos no llegó donde se hacia el acto de los indeseables, puesto que en el trayecto, un mal nacido, lo mato con una arma blanca.
El asesino, un neonazi, y además militar profesional, de 24 años de edad, tendrá la suerte de vivir, pero Carlos ya está muerto. Entiendo que nadie puede pretender que ese indeseable pague con la misma moneda, pero espero que este desgraciado tenga una larga vida plagada de dolor, hasta el punto de desear su muerte.
El asesinato de Carlos, sin ningún tipo de dudas, es un asesinato político, y eso no debe de ignorarse, su asesino, supuestamente, en teoría no forma parte de una organización terrorista, pero en realidad es un terrorista, puesto que es neonazi, y por ello ha asesinado a un chico con valores loables, un chico que tenía como principio la tolerancia, mientras que su asesino, es un cobarde intolerante.
El asesino, es ultraderechista y militar, si no es para menos, nada bueno podía salir de esa combinación, pero eso no es lo peor, lo verdaderamente desgarrador, es que sin más, un chico de 16 años, con toda la vida por delante, tuviera que encontrarse con el desgraciado que lo ha matado.
En el día de hoy, se ha efectuado el funeral de Carlos Javier Palomino, un funeral que, para nada debería de haber tenido que hacerse a un chico de 16 años, debería seguir vivo por muchos años, y eso la justicia, lo ha de tener en cuenta cuando se juzgue a su asesino, el cual seguramente vivirá muchos años.
Aunque obviamente me repugna la ultraderecha, respeto que puedan expresarse, pero esos desgraciados, se creen con el derecho a subyugar a aquellos que por suerte son diferentes. Cuando se enterarán esos mal nacidos que su origen es el mismo que el de aquellos que oprimen. Si esos desgraciados se creen especiales, más les valdría creer que los niños viene de París, al menos eso no causaría dolor a aquellos que atacan. Los ultraderechistas atacan, debido a su manifiesta estupidez.
Evidentemente, si los ultraderechistas conforman formaciones políticas, estas, en base a la errónea ley de partidos, deberían ser ilegalizadas, de la misma forma que se hacen con los grupos abertzales de Euskal Herria. No obstante, reitero mí oposición a dicha ley, puesto que la considero propia de un régimen dictatorial, y por consiguiente, se debe de aplicar la justicia de forma individualizada, sobre aquellos que comentan delitos.
Por cierto, si se ilegaliza a los grupos abertzales de Euskal Herria, entonces, también se ha de ilegalizar a la formación política denominada Partido Popular, ya que desde ese partido se defiende el régimen de la dictadura del General Franco, y de sus amigos de la ultraderecha.


Javier Posa Lozano dijo
Soy militanye gay, desde 1.977; año en el que participé en la primera manifestación del colectivo LGTB. En 1.980, junto al activista histórico, Armand de Flubia y dos compañeros más, fuimos víctimas de un atentado con bomba, del que afortunadamente resutamos ilesos. En 1.989, y en el curso de la "mani" conmemorativa del 20 aniversario de la revuelta de STONWEALL, en Nueva York, fui atropellado junto a tres compañeros más, por individuo de ideología neonazi, machista y homófobo. Nos defendio, la progresista y competente magistrada María José Valera Portela. Y clamo justicia, pacificamente pero bien alto, por el vil asesinato de Carlos Javier Palomino, pues no es la cuestión, si era o no, un antisistema; o si pertenecia a determinada "tribu urbana". Carlos Javier Palomino, fue a contramanifestarse, contre el racismo y la xenofobia; y hacer esto, es, a mi juicio, defender LOS DEECHOS HUMANOS.
27 Septiembre 2009 | 02:57 PM